lunes, 29 de abril de 2019

Como obtener de los suelos un luminoso abrillantado aportándoles dureza y durabilidad

LA TAUMATURGIA DE LA QUÍMICA AL SERVICIO DEL ABRILLANTADO DE SUELOS

abrillantar suelos
Aspecto a ojo desnudo del hexafluorosilicato de magnesio con su formulación molecular y de Lewis
En ámbitos profesionales y de un modo marcadamente coloquial se las conoce con el nombre genérico de "sales de fluorosilicato", estas son la base del precipitado que sostiene la reacción química que se desencadena en el proceso del abrillantado de suelos cuando le es aplicada una fuerza exterior termomecánica. Para entender el proceso es necesario advertir que la superficie sobre la que se ha de realizar la operación ha de estar compuesta entre un 70 u 80% de carbonato cálcico, lo que reduce considerablemente la nómina de materiales susceptibles de poder ser tratados, la relación más frecuente de estos en orden de prelación por su contenido en carbonato cálcico sería la que sigue: mármoles, terrazos, pavimento hidráulico y algunas calizas.

Veamos ahora alguna de sus características fisicoquímicas más destacables. Su aspecto a la vista, de la que nos da una idea la imagen superior, es la de un sólido cristalino blanco, inodoro en su estado sólido, con un Ph 2-3 disuelto en agua a 20ºC lo que lo sitúa en el rango de los ácidos, su densidad relativa es de 0,9-1,1 g./ cm³ con una solubilidad en agua de 590 gr./l. a 20ºC, la temperatura de descomposición se sitúa entorno a 120ºC la particular composición de su estructura lo hacen no imflamable, no comburente ni explosivo.

Como ya ha quedado apuntado, el hexafluorosilicato de magnesio es el producto base sobre el que pivota todo el proceso del abrillantado, sumándole también a este, la propia acción limpiadora que lleva aparejada su naturaleza ácida. Para su correcta aplicación sobre la superficie deberá ser previamente disuelto en agua, en una proporción de 1/3 H2O y goteado convenientemente sobre el área a tratar -normalmente entorno a 1,5 metros cuadrados- una vez hecho esto y mediante el uso de una máquina rotativa provista de lana de acero se procederá a su secado, "quemar las sales" favoreciendo a través de la fricción un proceso térmico donde la química en estrecha colaboración con la fuerza mecánica transformarán el precipitado de hexafluorosilicato líquido en una red de cristales sólidos de fluoruro de calcio, quedando adheridos como una fina película sobre el carbonato cálcico presente en la superficie; esta operación y el número de veces que se repita sobre la misma zona contribuirán de forma determinante en la calidad, dureza y durabilidad del abrillantado; por no mencionar la sustancial mejora que representa en el sellado de la superficie cada una de las capas superpuestas de hexafluorosilicato realizadas mediante este procedimiento. Como buena muestra de lo dicho nos ayudaremos de una imagen donde queda de manifiesto con un alto grado de detalle los efectos producidos sobre una superficie de pavimento hidráulico tratada con fluorosilicato de magnesio pudiéndose observar como el hermético sellado al que ha sido sometida la superficie revela una repulsión hídrica propia de cuerpos metálicos o cristalinos, es a partir de este punto donde se pueden empezar a obtener los mejores resultados para un excelente abrillantado.  

Superficie de pavimento hidráulico hidrofugada con hexafluorosilicato de magnesio
 
Ya solo nos restaría para ultimar el proceso de abrillantado sobre esta superficie totalmente sellada y prebrillante como resultado de la aplicación del hexafluorosilicato, pulverizar cristalizador de acabado en las dosis adecuadas, repitiendo la operación las veces que se considere necesario hasta obtener un brillo profundo y luminoso, pudiendo -dependiendo de los casos- llegar a obtener acabados de espejo y efecto mojado. 

Nos ocupamos profesionalmente del pulido y abrillantado de todo tipo de pavimentos. Restauramos y recuperamos superficies dañadas. Si buscas un buen acabado para tus suelos de mármol, terrazo, pavimento hidráulico u otros, no lo dudes, llámanos sin ningún compromiso.  


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martes, 15 de enero de 2019

El origen del mosaico romano las tipologías y detalles de sus fundamentos constructivos

Pulidores de suelos
Detalle de teselado geométrico con motivo floral en un mosaico romano
 MOSAICO ROMANO UNA PERFECTA ASOCIACIÓN DE ARTE Y FUNCIONALIDAD

Cabría preguntarse, sin más pretensión intelectual que la de una estimulante conjetura urdida al hilo del libre albedrío; cuál debió ser el momento que alumbrara por vez primera la feliz idea de habilitar los suelos sobre los que se caminaba en superficies más cómodas y amables. Cabe suponer, que originalmente estas, huérfanas de cualquier tipo de acondicionamiento, oscilarían dentro del inestable equilibrio que alterna polvo y barro y su ciclo inverso, lo que ya apuntaría plausiblemente como razonable teoría para tratar de sortear a estos molestos huéspedes mediante superficies más saneadas, y por ende, susceptibles de poder ser lavadas y tratadas. Dando lugar, quizás a partir de ese incierto momento, a una nueva técnica constructiva que desde aquellos lejanos tiempos y sometida a los vaivenes de materiales y modas ha seguido haciendo fortuna hasta nuestros días.

jueves, 25 de octubre de 2018

El pulidor de mármol como sujeto del arte.Una mirada crítica sobre la dignidad de un oficio

EL PULIDOR DE MÁRMOL Y SU DESNUDA EVOCACIÓN A TRAVÉS DE LA PINTURA
                         
Pintura de Touluse de Lautrec
" Le polisseur de marbre " de Henri Touluse de Lautrec ( 81,3 x 65,15 cm. )

No resultará en nada ocioso tener que iniciar estas líneas admitiendo que no soy un experto en pintura, y que por tanto, no dispongo del necesario bagaje ni los suficientes conocimientos para someter a escrutinio una obra de arte. Por tratar de hacer más elocuente lo palmario de mis carencias, diríase que estoy lejos de poder atribuirme los rudimentos de juicio que sobre la cuestión pudieran guiar a un obstinado y tenaz autodidacta, que valiéndose de nociones pergeñadas, de aquí y de allá, salieran en mí auxilio para sostener un análisis de arreglo formal con el que poder satisfacer el mínimo exigido a una reseña de tono académico. Bien al contrario, pertenezco a la numerosa legión del común de los mortales, un profano con inclinaciones estéticas que no desoye ni desprecia la sensual experiencia de contemplar cualquier manifestación artística y es únicamente a partir de esa premisa desde la que me asomo libre de prejuicios a la contemplación de "El pulidor de mármol" un óleo sobre lienzo nacido de la mano y los pinceles de Henri de Tolouse-Lautrec y pintado, según las fuentes consultadas, entre los años 1882-1887; propiedad del Princenton University Art Museum de New Jersey, y encuadrado dentro de la corriente postimpresionista. 

Las razones que suscitan mi interés personal por aproximar el arte a este post sobrevienen por motivos obvios: la estrecha relación que la obra guarda con la naturaleza de nuestro trabajo; y el leitmotiv de este blog, que no es otro, que tratar de conjugar diferentes aspectos e intereses que de una u otra forma puedan trascender el mero ámbito corporativo del mismo; sustentados en una modesta pero a su vez ambiciosa dimensión divulgativa que vaya un paso más allá de la mera enumeración de aspectos técnicos y contingentes y que puedan hacernos cobrar una mirada distinta y ecléctica sobre estos intereses.

Autor de Le polissieur de marbre
Henri Touluse de Lautrec. Autor de la obra
 
Sólo, desde esa perspectiva, como digo, veo en el cuadro de Touluse de Lautrec materializarse límpidamente un emotivo tributo a nuestro oficio, una imagen evocadora del trabajo menestral, que lamina literalmente cualquier atisbo de épica, y que sin embargo, dota curiosamente, de una superadora dignidad la postración postural del personaje, que con una gestualidad severa mantiene la cabeza firmemente erguida y la mirada al frente, lo que le hace adoptar una actitud casi desafiante, en un extraño paralaje, donde la cabeza alzada, disputa, en una forzada contorsión la inclinación natural que acompaña al tronco y la disposición de las extremidades. En todo ello advierto una feroz y la vez delicada composición que delata una búsqueda de paradójicos equilibrios. Sorprende la poderosa luminosidad que transmite el cuerpo desnudo del protagonista, en contraste con el ámbito que lo rodea, y como aquel, recoge toda la tensión asociada al empleo de la piedra de pulido en su imaginario desplazamiento. Según he podido averiguar, el forzado recurso al desnudo de su protagonista, no es más que una forma de protesta frente al arte académico, donde los desnudos quedaban reservados para héroes clásicos o míticos, muchos de ellos, representados frecuentemente en actitud de solemne teatralidad y en rebuscadas y artificiosas posturas. 


Sea como fuere, tomo para mis intereses toda la carga simbólica de la obra, la que hubo en el imaginario de su autor en el momento de crearla, y las excrecencias críticas de las que yo me haya podido servir en la libre y desancomplejada interpretación de la misma. De hecho, no quisiera concluir sin dejar de mencionar la perturbadora idea que me ha acompañado durante la mayoría de los minuciosos visionados que le  he dedicado a la obra; se trata, de una inexplicable atmósfera de santidad que por momentos parece adueñarse del cuadro, yo la llamaría, una pagana santificación del personaje, muy próxima a lo que la tradición recoge en las clásicas evocaciones religiosas de patronos y santos martirizados. Nada más alejado de mí ánimo que resultar irreverente, pero si el oficio admitiese poder santificarse no cabría iconografía mas reveladora y perfecta que este cuadro. 


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martes, 15 de mayo de 2018

La pulidora de motor eléctrico progreso y evolución de los útiles y medios para el pulido

EL IMPACTO DEL MOTOR ELÉCTRICO EN EL PULIDO DE SUELOS 

El pulido de suelos ha mantenido durante largo tiempo una mecánica operativa basada exclusivamente en la interacción de la fuerza manual aplicada sobre metal y piedras molares -estas, básicamente areniscas silíceas, y aquel, con el plomo como abrasivo de referencia- utilizadas ambas indistintamente para el afinado en un rudimentario proceso de arrastre sobre la superficie a pulir. Originariamente estas tareas se realizaban deslizando sobre arena o grava un pesado bloque sujeto a dos cuerdas por ambos extremos de este, y precisando de la intervención de dos operarios para su manipulación con movimientos de tiro alternativo (Fig.1). Ya en una etapa posterior y fruto de una mayor instrumentalización, se crea una herramienta individual a tal efecto, con el nombre de orso o galera que en esencia consistía en deslizar sobre la superficie mojada un bloque de tamaño, ahora, mucho más reducido, provisto de un astil de madera enbridado a dicho bloque y como ya queda dicho manejado por un solo operario  (Fig.2). 
De toda esta extenuante, ardua y en extremo laboriosa metodología de trabajo,  cabe inferir un lugar común, afín a todos los gremios de menestrales de época anterior a la electrificación: el empleo de la sola fuerza física como fuerza motriz. No será hasta llegar hacerse frecuente el uso de la electricidad en ámbitos industriales que se produzca el alumbramiento de un poderoso ingenio que cambiará de forma definitiva y radical los modos conocidos para el abordaje de multitud de trabajos hasta entonces manuales. Hablamos, como no, del motor eléctrico. 

Antiguo utillaje para el pulido de suelos
Por tratar de centrar el tema que nos ocupa hablaremos de la incorporación del motor eléctrico a lo que hoy conocemos como pulidora de suelos, mediante un breve recorrido a través de sus orígenes y posterior desarrollo. 
No fue hasta 1904, de la mano de un inventor húngaro de nombre Alfred Poncgraz, quien tuvo la feliz idea de motorizar eléctricamente la primera pulidora de suelos con motores encargados a la alemana AEG, y que finalmente, no resultaron técnicamente eficientes arrastrando con ello a la quiebra a su creador. Lo cierto es, que estos motores encargados por Poncgraz continuaban en los almacenes de AEG, quien decidió encargar al ingeniero berlinés Ernst Franke el desarrollo de una nueva pulidora eléctrica para su comercialización en serie. Para este propósito Franke creó en 1905 la sociedad Blitz Bohner y no será hasta 1912 cuando finalmente vea la luz la primera de las pulidoras creadas por él con el nombre de Die elektrische Blitzbohnermaschine " Victor " en traducción muy libre, si se me permite, el rayo eléctrico Victor. Estas primeras maquinizaciones no serán estrictamente lo que hoy podríamos entender por una pulidora de suelos, si bien, tanto su bastidor como su configuración técnica responden fielmente, aunque sea de un modo embrionario, a lo que mas tarde acabará siendo en toda su integridad y funcionalidad una pulidora de suelos. Estas en puridad representan más bien el germen  sobre el que se cimentará todo el desarrollo tecnológico posterior donde cada una de las innovaciones aplicadas:  mejora en el comportamiento de los motores, la búsqueda y el ajuste de diseños más ergonómicos, la incorporación de nuevos accesorios, y algunas otras más, acabarán por recorrer el camino que conduce a las modernas pulidoras alejándolas paulatinamente cada una de ellas de su inmediata predecesora pero manteniendo el espíritu para el que fueron creadas: mejorar las condiciones y el rendimiento de los profesionales dedicados al pulido de suelos. 

Primeras pulidoras con motor eléctrico
Uno de los más antiguos modelos de pulidora de suelos

Somos pulidores de suelos de profesión con una dilatada experiencia en todo lo relacionado con el cuidado y la conservación de todo tipo de suelos. Nos ocupamos de tratar y renovar cualquier superficie hasta su completa recuperación. Si tienes alguna pregunta o sugerencia que desees hacernos, no lo dudes, estaremos encantados de poder atenderte.



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jueves, 26 de abril de 2018

Orígenes e historia del terrazo veneciano el estilo y la sofisticación del pavimento continuo

TERRAZO VENECIANO LA TAPICERÍA RENACENTISTA DE LOS SUELOS 

Terrrazo a la veneciana
Terrazo veneciano pulido y abrillantado
El terrazo a la veneciana, también conocido como "seminato di marmo" o más propiamente "terrazza veneciana", es un recurso constructivo para la pavimentación de suelos; surgido, de la necesidad técnica de conferir una gran flexibilidad y ligereza a los suelos sustentados sobre firmes y envigados de madera, en edificios, también estos, cimentados con madera y anclados a terrenos cenagosos propios de estratos con abundante limo, arena y arcillas, una tríada de escasa resistencia mecánica y poco capaz de sostener pesadas cargas. En resumen, un inestable escenario sobre el que descansaba toda la construcción lagunar de Venecia, y a la que hubo que dar respuesta satisfactoria sin menoscabo de la reconocida elegancia y sofisticación de sus edificios. 
Sería a partir del siglo XIII y XIV, cuando los constructores venecianos resolverán colocar sobre estos techos primero el "cocciopesto" o el "pastellone" que serán a la postre el antecedente inmediato del terrazo venenciano. El "cocciopesto" es un pavimento continuo hecho de un batido de arena, cal apagada y polvo de arcillas, colocado, secado y luego alisado con un acabado monocromático de color pastel semejante al estuco, y que en secuencias de capas con diferente color será conocido como "pastellone ".

Antecedentes del terrazo veneciano
Suelo "cocciopesto" en su versión "pastellone"
 
La transición de este tipo de suelos al terrazo veneciano se llevará acabo mediante un proceso gradual, que acabará haciendo de este, un híbrido surgido de la fusión de dos suelos de época anterior, a saber: el ya mencionado "pastellone " y el mosaico romano de mármol. El suceso que terminará dando la definitiva carta de naturaleza al terrazo veneciano, y propiciará su peculiar sobrenombre de "seminato di marmo" será obra de artesanos de Friuli, una pequeña región en el noreste de Italia; su particular contribución no será otra cosa que la afortunada ocurrencia de sembrar con guijarros de mármol u otras piedras, en diferentes granulometrías, la mezcla de arena y cal apagada que actuará como aglutinante de la masa inerte depositada, sumándole de este modo un valor estético añadido, que al correr del tiempo irá refinándose, hasta completar un enorme repertorio decorativo colmado de sugerentes imágenes y motivos: patrones geométricos, griegas, trenzas, ajedrezados, figuras vegetales con flores estilizadas, festones y guirnaldas; coronas de laurel y empanadas de acanto; animales pequeños; fechas, escritos conmemorativos; símbolos sagrados o incluso escenas figurativas completas. Un sinnúmero de infinitos recursos artísticos para ser volcados en el suelo como en un hermoso tapiz.  

Pulidores de veneciano clásico
"Terrazza veneziana" clásica de estilo renacentista
Estamos, pues, ante un pavimento de trazado continuo, robusto y de gran flexibilidad. Ideado para hacer frente a los movimientos estructurales endémicos de la construcción lacustre veneciana, área en la que llegará alcanzar su mayor difusión en el interín los siglos XV y XVI, y terminará por afianzarse durante el XVII, para posteriormente desarrollar sus mayores logros estéticos y su más acabada depuración técnica en el siglo XVIII, tanto es así que dará lugar a la creación de la "schola dei terrazieri", lugar donde se formarán los mejores constructores y artesanos de terrazo veneciano. Después de la caída de la República de Venecia estos mismos artesanos emigrarán a distintas zonas de Europa: Polonia, Dinamarca, Holanda, Alemania difundiendo su arte y conocimientos, y dando continuidad y vigencia a un recorrido que se inicia en época gótica, vive su mayor esplendor durante el renacimiento, y se deja impregnar y absorber por diferentes estilos posteriores hasta nuestros días. 

Abrillantado de terrazo veneciano
Terrazo veneciano de inspiración modernista con una "rosa ventorum"
El cambio más sustancial incorporado al terrazo veneciano durante el siglo XIX, será la sustitución de la cal apagada por cemento, una servidumbre propia de la modernidad optimizadora, donde los tiempos de fraguado quedan reducidos de modo drástico -en un terrazo clásico de cal, ronda los ciento ochenta días en función de las condiciones de ambiente y temperatura- y por añadidura ofreciendo un mejor comportamiento de respuesta al binomio fricción-brillo, por tratarse de una base cementosa. Estas evidentes ventajas, no obstante, ensombrecerán una de las cualidades más satisfactorias del terrazo veneciano, su flexibilidad y ponderada adaptabilidad a la torsión que acompaña sinuosamente a los movimientos estructurales del firme sobre el que asienta, creándose con el cemento una superficie más rígida, y por lo mismo, más expuesta a sufrir fracturas mecánicas como grietas y fisuras. Buena parte de toda esta bondad constructiva asociada a la cal apagada sobre el cemento, queda de manifiesto como en ningún otro lugar, en la espaciosa sala del Palacio Ducal de Venecia, una superficie diáfana de 1300 metros cuadrados solada en terrazo veneciano donde nunca, a lo largo de su dilatada historia, ha sido advertida ningún tipo de fractura o irregularidad en el continuo de su trazado.  
Para poner fin a este brillante y azaroso recorrido he querido hacer mías las palabras del arquitecto Mario Piana estudioso de la arquitectura veneciana y gran conocedor del terrazo veneciano: "non si vede cosa, per suoli, ne più bella ne più gentile, ne più durabile di questa, i terrazzi e l'edilizia veneziana" ( No hay cosa igual para el suelo, ni más bella, ni más amable, ni más duradera que esta, la terraza de construcción veneciana )  

Pulido de terrazo veneciano
Suelo de terrazo veneciano en un entorno actual y minimalista

Estamos comprometidos en el cuidado y la conservación de todo tipo de suelos. Nos ocupamos de tratar y renovar cualquier superficie. Si tienes alguna duda o sugerencia que desees hacer, no lo dudes, estaremos encantados de poder atenderte.


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